2025, un año muy activo en el mercado de bonos corporativos: tendencias y perspectivas

February 26, 2026

Los expertos de BNP Paribas analizan el dinamismo de los mercados de bonos corporativos Investment Grade y High Yield, destacando los factores clave que están impulsando su crecimiento.

El año 2025 ha marcado un hito en el mercado de bonos corporativos con grado de inversión (IG, por sus siglas en inglés) en euros en la región de EMEA (Europa, Oriente Medio y África), “convirtiéndose en el segundo año más activo de la historia. El mes de noviembre de 2025 ha sido el más destacado, superando incluso el pico de actividad registrado en mayo de 2025 y el máximo alcanzado durante la pandemia en 2020. Este ha sido un año récord tanto en los mercados primarios de euros y como de dólares estadounidenses, mientras que la libra esterlina ha quedado en comparación algo rezagada”, según explica Manuel Puig, responsable de bonos corporativos IG de BNP Paribas en Iberia.

El entorno geopolítico desafiante durante 2025, como consecuencia de los aranceles anunciados por el gobierno de EE.UU. y los conflictos en Gaza y Ucrania, se ha visto contrarrestado por la solidez en los resultados empresariales de las compañías españolas y la predictibilidad de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que ha estabilizado la curva de tipos de interés.

Tendencias en el mercado de bonos corporativos IG

Manuel Puig explica que “a pesar del elevado volumen de emisiones de deuda en euros registrada en 2025, impulsados en parte por la afluencia de emisores corporativos estadounidenses en el mercado europeo, los spreads de crédito en el segmento de Investment Grade han logrado mantenerse estables”. “La gran oferta de 2025 ha tenido una muy buena aceptación por parte los inversores, que siguen disfrutando de unos niveles de liquidez muy notables”, añade.

En el mercado español, se observa una tendencia notablemente distinta en comparación con otros países de la zona euro. A diferencia de la gran afluencia de emisiones de bonos que ha caracterizado a otros mercados, en España la oferta de bonos IG ha sido considerablemente más moderada.

Sin embargo, ¿qué factores subyacen a esta contención en la emisión de deuda por parte de los emisores españoles? Manuel Puig señala que “la clave reside principalmente en una combinación de dos elementos: por un lado, una mayor disciplina financiera autoimpuesta, como consecuencia de un enfoque más conservador; y por otro, la relativa menor presencia de operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) de gran envergadura en el mercado nacional, lo que reduce la necesidad de financiación externa para estas transacciones”.

“La oferta de bonos IG en España ha sido más moderada, en parte, por una mayor disciplina financiera autoimpuesta por las corporates”.

Manuel Puig
Responsable de Bonos Corporativos IG de BNP Paribas en Iberia

Dinámicas en el mercado de bonos high yield

El mercado de financiación apalancada ha experimentado un año 2025 marcado por una notable resiliencia, pese a la volatilidad ocasionada por el Liberation Day en abril, con un final de año caracterizado por un nivel muy alto de actividad, según explica Javier Gómez-Hernández, managing director de Leverage Finance de BNP Paribas para Iberia.

En concreto, el mercado europeo de bonos high yield ha sido particularmente dinámico, con un aumento del 27%, en cuanto a volúmenes, en comparación con el año anterior. “La entrada de fondos ha sido tan significativa que ha superado con creces las necesidades de los emisores, creando un entorno técnico muy favorable para estos últimos. Como resultado, los emisores han podido disfrutar de condiciones muy atractivas en cuanto a márgenes y extensiones de plazos de vencimiento. Es interesante destacar que la mayor parte de estas emisiones se han destinado a refinanciaciones, incluyendo la reducción de márgenes, mientras que solo un 15% se ha utilizado para financiar operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A)”, añade Javier Gómez-Hernández.

En el mercado español, se han observado dinámicas similares durante 2025. El volumen total de operaciones de financiación apalancada ha aumentado un 6%, impulsado por el crecimiento de las emisiones de bonos high yield, que han experimentado un aumento del 30%, aproximadamente. En términos de tipología, la mayoría de las transacciones corresponden a refinanciaciones, mientras que los dividendos, adquisiciones y compras apalancadas (LBOs) han representado una proporción menor. Las empresas españolas están aprovechando las condiciones favorables del mercado para reestructurar su deuda y mejorar su perfil financiero.

“La entrada de fondos ha sido tan significativa que ha superado con creces las necesidades de los emisores, creando un entorno técnico muy favorable para estos últimos”.

Javier Gómez-Hernández
Managing Director de Leveraged Finance de BNP Paribas para Iberia

Perspectivas para 2026

La predictibilidad de la política monetaria del BCE se mantiene como un factor clave en el horizonte 2026. Gracias a esto, “la curva de tipos de interés se ha estabilizado y no se anticipan grandes oscilaciones en el corto o medio plazo, a menos que el entorno geopolítico obligue a ello”, añade Manuel Puig.

En el mercado de bonos corporativos IG, las perspectivas para 2026 apuntan hacia una dinámica similar a la actual, caracterizada por una absorción eficiente de la oferta en el mercado primario. Manuel Puig prevé que los spreads permanezcan estables y estrechos, impulsados por una demanda inversora sostenida. “Aunque se espera un aumento notable en la emisión de deuda por parte de los grandes emisores (hiperescalables – IA) en el mercado estadounidense, este incremento no será así en el resto de sectores. Como consecuencia de esta dinámica, se anticipa que la oferta neta de bonos corporativos, una vez considerados los reembolsos y los pagos de cupones, será positiva, aunque no de manera material”, concluye Manuel Puig.

Respecto a las perspectivas para 2026 en el mercado de financiación apalancada, se espera un nuevo incremento de los volúmenes respecto a 2025, siempre y cuando no se produzca un deterioro significativo en la situación geopolítica. Como factor diferencial, Javier Gómez-Hernández apunta a “un pipeline de M&A que está creciendo a buen ritmo, lo que debería resultar en mayores volúmenes de emisiones con esta finalidad, así como una actividad de refinanciaciones que debería continuar, anticipando las necesidades de financiación de los próximos años, con vencimientos relevantes en 2028 y 2029”.